"El maltrato psicológico es una prisión sin rejas pero con muros igual de altos."
© Shoshan
La violencia de género es un problema grande que lastima a muchas personas, afectando tanto a mujeres como a hombres, jóvenes y adultos. No es solo pegar o empujar, también es decir cosas malas y hacer sentir a alguien muy mal por dentro. Es importante que todos hablemos de esto y hagamos algo para pararlo. Si ves que alguien está siendo lastimado o tratado mal, es importante ayudar y decirle a alguien. Juntos podemos hacer que esto pare y que todos se sientan seguros y respetados. #BastaDeViolenciaDeGénero
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Poema de Liberación: Rompiendo las Cadenas del Maltrato Psicológico
En las sombras de un hogar, donde las risas debieran reinar,
vive una prisión sin rejas, pero con muros de dolor sin igual.
Es un mundo callado, de palabras que hieren, miradas que queman,
donde el amor se disfraza y la esperanza apenas se asoma.
Hablo de un maltrato oculto, silencioso y profundo,
donde no hay golpes que se vean, pero el alma lleva el peso del mundo.
Cada palabra, un látigo; cada silencio, un abismo,
donde caigo, me pierdo, en un eterno ciclo vicioso.
Vivo en una cárcel sin barrotes, pero con muros altísimos,
donde los gritos se ahogan en un mar de lágrimas invisibles.
Mi carcelero no lleva llaves, pero encierra mi espíritu,
con cadenas de miedo, dudas y palabras que cortan como cuchillos.
Pero hoy, algo en mí despierta, una voz que ya no calla,
que grita desde lo más profundo de este abismo de sombras.
Una voz que clama justicia, busca escapar, romper estas cadenas,
una voz que busca ser oída, que ya no teme, que anhela ser libre.
He visto el dolor en sus ojos, los míos, reflejos de una lucha interna,
donde cada día es una batalla, cada noche, una guerra fría.
Pero en esta oscuridad, he encontrado mi luz, mi fuerza,
la valentía de enfrentar, de romper muros, de empezar de nuevo.
Ya no más silencio, ya no más miedo,
es hora de hablar, de ser escuchada, de sanar.
Porque no estoy sola, somos muchas, con historias similares,
unidas en nuestra lucha, fuertes en nuestra vulnerabilidad.
Este es mi grito de libertad, mi declaración de independencia,
contra el maltrato psicológico, esa prisión sin rejas pero asfixiante.
Hoy, levanto mi voz, por mí y por todas las que aún no pueden,
por un mañana donde ser mujer no sea sinónimo de sufrir en silencio.
Así, con cada palabra, cada paso, cada lágrima y cada risa,
construyo un nuevo camino, un futuro de esperanza y amor.
Donde ser mujer es ser fuerte, ser libre, ser yo misma,
en un mundo donde el respeto y la igualdad no sean solo un sueño.
Porque el maltrato psicológico es real, y su daño, profundo,
pero nuestra fuerza y coraje son más grandes, capaces de romper cualquier muro.
Y en esta lucha, no estamos solas, juntas somos un mar imparable,
de voces que claman justicia, de corazones que buscan un nuevo amanecer.
© Shoshan